Redacciónes premiadas

EDUARDO
"SIEMPRE HAY UNO ESPERÁNDOTE"

Durante el inicio de curso, es curioso, como nos bombardean en la televisi_n, con anuncios sobre coleccionables de todo tipo, mecheros, pel_culas de Cantinflas, libros sobre guerras, etc. Hay colecciones de muchos tipos y para todos los gustos. El mensaje que nos venden es que siempre hay uno esperándote para que le dediques tus sueños y tu tiempo.

No tan anunciados como estos productos, hay personas, ONGs, asociaciones, parroquias, y otras muchas entidades y particulares intentando ofrecer lo que tienen, buscando construir un mundo más justo, más sostenible, más humano. Queriendo hacer más fácil y mejor la vida a los demás.

Y es que, a medida que te acercas a este mundo del voluntariado, sientes la necesidad de seguir ofreciendo lo poco que tienes de manera desinteresada. Lo que haces (que para ti puede ser muy sencillo), puede que para otros no tenga precio. Te puedes sentir realizado, ofreciendo tu vida a otros durante un rato a la semana, o te puedes sentir conmovido por historias que aunque parezcan lejanas las haces tuyas y te remueven por dentro.

Todo esto ayuda a crecer, a ver que no estamos solos, a ofrecer la mano a los que por alg_n motivo, no han tenido la suerte, o los cromosomas, o la familia, o la educación que hemos podido tener otros. Nos ayuda a ser sencillos, a mirar a los demás por igual, a luchar por los sueños compartidos, a ser pacientes y comprensivos, a no tirar la toalla a la primera de cambio y a ser generosos con lo que podamos dar.

Tal vez los voluntarios no salgan en la televisión, ni se les diferencie por la calle, cada uno tiene sus gustos y manías. Quizá lo único por lo que se les pueda identificar, en definitiva, es por la alegría profunda que provoca el saber que lo realizado es por y para otros.

No hace falta irse muy lejos para acercarse a este mundo. En tu día a día hay muchas posibilidades de gastar un poco de tu tiempo para que muchos otros lo ganen: clases a niños, cooperar en el sur, pasar el fin de semana con jóvenes, una partida de cartas con abuelillos, ayudar en comedores sociales, una pachanga de fútbol con personas con discapacidad, acariciar a enfermos, enseñar español a inmigrantes, acercarse a esa persona que duerme en la calle. Preocuparse por el medio ambiente, acompañar a personas privadas de libertad, acoger y adoptar a niños y otras muchas otras ideas que a ti se te ocurran.

Porque como ves, en el mundo del voluntariado, siempre habrá Uno esperándote, para que le dediques tus Sueños y tu Tiempo.

Eduardo Menchaca Ponce de León
Voluntario
Asociación de Voluntarios Hermanas Hospitalarias S.C.J.

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Mi experiencia como Voluntaria
SARA TARRERO PASTOR
Voluntaria Asociación de Hermanas Hospitalarias SCJ de San Luis

Un voluntario es alguien que de forma desinteresada presta su colaboración a otra persona o colectivo que lo necesita, sin esperar más recompensa que la satisfación de haber ayudado al prójimo en lo que ha podido.

Mis comienzos como voluntaria fueron hace 23 años con la Peregrinación Diocesana a Lourdes, siempre al servivio de quien necesitase mi ayuda. Entre estos peregrinos todos los años han estado presentes los pacientes del Hospital psiquiátrico de San Luis, los cuales disfrutan muchísimo, no solo por ser muy bien acogidos entre los peregrinos, sino también porque salen de su entorno cotidiano y monótono.

De esta forma comenzcé a tratar y a querer a estas personas especiales con las que, desde entonces, hago mi voluntariado. Voy al Hospital a estar con ellas, y sobre todo las escucho, que a mi entender es lo que más necesitan. Hay que tener en cuenta que algunas de ellas no tienen familia, o la tienen lejos, ni vida social apenas y tienen la misma necesidad de comunicarse como cualquiera de nosotros, pero con una dificultad añadida: que tienen que estar ingresadas.

Más tarde comencé a visitarlas en los pisos tutelados, donde viven pacientes en buena armonía. Estos aún sigo visitandolos todas las semanas con otra voluntaria. Salimos con ellas a pasear, a tomar un café, pero sobre todo, las acompañamos durante una tarde, pues no es fácil que se relacionen con otras personas fuera del Centro.

Las formas de hacer el voluntariado no son todas iguales, por eso debe haber una buena formación diferente en cada caso, pues aunque todos ponemos muy buena voluntadad, el éxito o el fracaso está en la formación que recibamos. No es lo mismo tratar a niños, que a ancianos, que a enfermos mentales... A los voluntarios de San Luis nos ayudan mucho con orientaciones prácticas y con sesiones de formación que nos dan los profesionales del Centro. A veces se imparten en jornadas de convivencias que reúnen a voluntarios de varias provincias tratando de mejorar y compartir nuestras experiencias.

Algunas veces hay gente que no se mantiene como voluntarios, se necesita mucha perseverancia para comunicarse con estas personas especiales, cuesta ganarse su confianza. Con frecuencia podemos ver en estos Centros a personas de distintas edades que se integran en el voluntariado por diferentes motivos, y lo dejan cuando surgen “dificultades”, cosa que por otro lado, es muy corriente entre estos pacientes, y entonces sufren, porque la falta de costancia les hace mucho daño, dejar de visitarles les puede resultar fustrante, porque han depositado en el voluntario su cariño y confianza.
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Un voluntario es una persona “complementaria”, libre, comprometida y responsable, que no debe de querer saber más de lo que el paciente le quiera contar. Debe dar confianza, cariño y escucha. Esa es la base principal.

En la sociedad actual, y yo diría que como en la anterior, hay un “cierto” rechazo por estos enfermos, pero poco a poco, y para bien de todos, las cosas van cambiando, y cada vez hay menos rechazo, empezando por las propias familias que les llevan más de vacaciones a casa, salen en grupos con voluntarios a Palencia, o de excursión a pasar un día de playa, o montaña...

El ser voluntaria a mi vida le da la felicidad de sentirme útil, merece la pena ayudar a quien lo necesita. No es cuestión de tiempo o no tiempo, es cuestión de ir por la vida con los ojos abiertos para ver lo que tenemos a nuestros alrededor y ayudar. Eso sí que aporta un “plus” de felicidad, y esto lo digo por experiencia propia.

Sara Tarrero Pastor

2 comentarios:

villarfa dijo...

Enhorabuena a los premiados y a los voluntarios. Por su labor en silencio en beneficio de los demás.
En esta sociedad en la que miramos pero no vemos, oímos pero no escuchamos, tocamos pero no sentimos al otro, y en la que día a día es más acuciante la crisis de espíritu cada vez se hace más necesaria la labor de los voluntarios.
Ánimo y a seguir así!!!
Un abrazo a todos desde LR.
;-)

marinieves dijo...

Nieves
Enhorabuena Eduardo y Sara.
Chapeau por vosotros como dicen los franceses.
Sara, gracias por tu voluntariado, y por ensenarnos tanto como sabes.
Con tu discrecci'on y tu bondad, aprendemos dia a dia muchas cosas. Sigue asi no cambies, gracias a ti he conocido mucha genta buena del psiquiatrico de San Luis, Luis, Cecilia, a ti que para mi eres super especial.
Gracias por ser asi, y no cambies nunca.
Desde Segovia, de alguien que os quiere y mucho. Besos, y a seguir caminando y ayudando a todo el que se ponga por delante y los necesite. Eso si que es AMOR